La odisea del teclado perfecto (por ahora) para SpectrumGo

Uno de los elementos más críticos —y a la vez más engañosamente complejos— en el diseño de un portátil DIY como SpectrumGo es el teclado.

3/21/20264 min read

Puede parecer algo trivial al principio. “Simplemente eliges uno fino y listo”.
Spoiler: no es así.

En este post quiero compartir todo el proceso de selección, los problemas reales que me he encontrado y por qué, al menos por ahora, ya tengo un candidato ganador.

El criterio inicial: lo más fino posible

Desde el primer momento tenía claro un requisito:
el teclado debía ser lo más fino posible.

¿Por qué?
Porque en un portátil cada milímetro cuenta. Cualquier aumento de grosor impacta directamente en el diseño, la estética y la experiencia final.

Con esta idea en mente, encontré una primera opción espectacular:
un teclado de aproximadamente 3 mm de grosor.

Sobre el papel, perfecto.

En la práctica… no tanto.

Primera opción: ultrafino… pero inviable

Cuando lo tuve en casa, aparecieron dos problemas importantes:

1. Tamaño y ergonomía

El teclado era demasiado pequeño respecto al conjunto del portátil.
Esto generaba dos consecuencias:

  • Estéticamente, quedaban bordes enormes a los lados

  • Funcionalmente, las teclas eran muy pequeñas y demasiado juntas

Resultado: incómodo de usar y poco equilibrado visualmente

2. Dependencia de Bluetooth

Aquí vino el verdadero problema.

Todos los teclados tan finos comparten algo:
👉 Son Bluetooth y llevan batería interna

Esto abre una caja de problemas:

  • Necesidad de cargar el teclado

  • Conexión no garantizada al arrancar

  • Dudas sobre compatibilidad con el sistema (LilyGo + adaptador)

  • Imposibilidad de configurar fácilmente un dongle Bluetooth sin un sistema operativo completo

Demasiadas incertidumbres.

💥 Decisión: descartado, aunque el grosor era perfecto.

Segunda opción: mejor experiencia… demasiado grueso.

La siguiente alternativa fue un teclado más “convencional”:

  • Tamaño correcto

  • Teclas cómodas

  • Mejor experiencia de uso

Pero con un problema clave: Unos 10 mm de grosor.

Aunque el fabricante lo vendía como “ultradelgado”, en este proyecto eso no es suficiente.

Intenté ir un paso más allá: Lo desmonté para ver si podía reducir su grosor.

Resultado: imposible.

El teclado está diseñado como un conjunto estructural.
Al desmontarlo, pierde completamente la integridad.

💥 Decisión: descartado por grosor.

Tercera opción: M70 el equilibrio (con sorpresas)

La tercera opción llegó desde AliExpress y, sobre el papel, era muy prometedora:

  • Tamaño adecuado

  • Más fino (≈ 7–8 mm)

  • Conexión USB (¡por fin!)

  • Retroiluminación

Aquí buscaba específicamente luz blanca, tipo MacBook.

Pero… AliExpress hizo lo suyo. 😅
👉 Pedí blanco → llegó RGB

El giro inesperado: RGB “modo Spectrum”

Curiosamente, el RGB no me disgustó.

De hecho, tiene algo especial:

👉Recuerdaa al logo clásico del ZXSpectrum.

Pero apareció un problema técnico interesante:

  • En Windows → La retroiluminación funciona.

  • En Mac → No funciona.

  • En Linux → Tampoco funciona.

¿Por qué? No lo tengo claro todavía.

Mi hipótesis: Algún tipo de control o activación dependiente del sistema.

Plan de ataque

Aquí es donde empieza la parte divertida:

  • Abrir el teclado

  • Identificar la línea de alimentación del sistema de iluminación.

  • Intentar puentearla directamente para que esté siempre activa.

  • O mejor aún, algo que permita encenderla o apagarla a voluntad.

Si funciona, problema resuelto.

Ajustes mecánicos pendientes

Este teclado tiene un pequeño inconveniente adicional:

Una ligera elevación trasera para mejorar la ergonomía.

En un portátil integrado, esto no tiene sentido.

La buena noticia: parece fácilmente solucionable serrando o eliminando esa inclinación.

¿Por qué (de momento) es el elegido?

Este tercer teclado cumple algo fundamental:

✔ Grosor aceptable
✔ Tamaño correcto
✔ Conexión USB directa (clave para integrarlo con la placa del proyecto)
✔ Posibilidad de modificación (iluminación y forma)

Y esto último es importante:
no es perfecto, pero es hackeable.

Y en un proyecto como SpectrumGo… eso vale oro.

Lo que viene ahora

El siguiente paso es el más interesante:

👉 integrar el teclado en la carcasa

Esto abrirá nuevos retos:

  • Fijación

  • Ajuste de tolerancias

  • Acabado estético

  • Sensación final de uso

Y, por supuesto, compartiré todo el proceso.

Reflexión final

Si algo me está enseñando este proyecto es esto:

En hardware DIY, lo “ideal” rara vez existe.
Lo importante es encontrar el mejor equilibrio… y hacerlo tuyo.

Seguimos avanzando 🚀